21/07/2009 |
Notas Técnicas
Cuándo cambiar los resortes de suspensión
Vitales para una conducción segura , estos elementos deben examinarse cada 10.000 km

Los resortes de suspensión ofrecen una conducción más cómoda y segura. Su función es mantener la altura del rodado al suelo, soportar el peso y ofrecer estabilidad en las curvas y al frenar. Absorben también los impactos que causan las irregularidades y baches del terreno.
Estas piezas están elaboradas con barras de acero especial resistentes a la fatiga. Su dureza varía según el vehículo y están instaladas en el tren delantero, entre la rueda y el guardabarros, y el trasero, sobre el eje.
La suspensión puede ser de acción lineal. En ella, los resortes presentan una constante elástica única en toda su franja de trabajo, deformándose en proporción al peso que soportan. Es usada por lo general adelante, por que no sufre grandes variaciones de peso o carga.
Otras son las de acción progresiva. En ellas los resortes tienen una constante elástica variable. Se hacen más resistente a medida que aumenta la carga aplicada, por eso suelen usarse en el tren posterior, en el que el peso varía según la carga. Además ofrecen más comodidad con el auto vacío y mayor resistencia al estar cargado.
Por su parte, en la suspensión del tipo McPherson el amortiguador y el espiral forman un conjunto para disminuir el peso total. Este es un sistema muy sólido y va unido a la punta del eje.
Los daños en el resorte afectan la suspensión, alineación y dirección. Por eso es recomendable realizar una inspección visual de la distancia óptima entre el borde del guardabarros y el centro de la rueda, según las medidas establecidas por el fabricante, además del estado de los resortes y la suspensión cada 10.000 km.
Los resortes deben ser reemplazados todos juntos o por pares (delanteros o traseros) si: 1) cada dos cambios de amortiguadores (40.000 o 50.000 km), según el estado en que esté el resorte; 2) si la pintura que lo recubre está gastada, puede tener fisuras imperceptibles a la vista; 3) cuando el rodado tiene una altura inferior con respecto del suelo (adelante o atrás); 4) si el espiral del resorte está golpeado pierde resistencia, lo que afecta la estabilidad del rodado y genera desgastes prematuros; 5) si los topes están dañados disminuye la capacidad de absorber los impactos. Con esto el auto se desnivela y puede perderse el control del mismo.
Los especialistas recomiendan no efectuar cortes ni modificaciones a estos repuestos porque pierden sus cualidades originales; no son reparables. Luego de cambiarlos es importante alinear la dirección.
Los valores de los resortes varían según su procedencia, marca y uso, modelo del auto, motor y qué par va a instalarse. Así, los precios aproximados para repuestos nacionales por par oscilan entre 150 y 800 pesos; importados, desde $ 270, y de acción progresiva, desde $ 350. Los repuestos importados originales parten por unidad en 160 pesos para autos, $ 300 para monovolumen y 4x4, y en autos de alta gama, repuestos originales desde 500 pesos la unidad porque tienen suspensiones especiales. La colocación por juego, a partir de $ 150 el par y 280 por los cuatro.

Patricia Osuna Gutiérrez
LaNacion.com


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