27/10/2009 |
Notas Técnicas
Preparación de nuestro Jeep
La conducción de un todo-terreno tiene la doble faceta de actividad de ocio y de necesidad de transporte, lo que le convierte en un vehículo peculiar cuyo manejo difiere en cada caso. Te damos unas pequeñas recomendaciones para que disfrutes de él tanto en campo como en carretera.

Antes de cualquier salida con nuestro todo-terreno es conveniente revisar todos los puntos vitales del vehículo, con el fin de que todos los elementos se encuentren en perfectas condiciones. De esta forma, evitaremos inesperadas sorpresas y aseguraremos el correcto funcionamiento de los órganos.

Por una parte, verificaremos el nivel de los líquidos y lubricantes para asegurar que los componentes trabajen a la temperatura idónea, correctamente lubricados para mejorar su funcionamiento, evitando fricciones y alargando su vida de trabajo. También comprobaremos las correas, neumáticos y el estado de limpieza de los filtros.
1. Revisaremos el líquido refrigerante, siempre con extrema precaución y con el motor frío. No se debe mirar en caliente, porque el tapón podría salir despedido y provocar graves quemaduras. Si hay que rellenarlo, procuraremos hacerlo con uno de las mismas características técnicas, con el fin de no alterar sus propiedades. Si el líquido y la instalación muestran síntomas de suciedad, es conveniente sustituirlo por completo, operación que podemos hacer por nuestra cuenta si disponemos de medios, o bien efectuarla en un servicio oficial de la marca.
2. El líquido del limpiaparabrisas debe encontrarse al máximo nivel para ayudarnos a limpiar las lunas delanteras y traseras cuando circulemos por zonas polvorientas, con barro, nieve, etc. Es recomendable llenarlo con agua mezclada con un producto detergente, que potencie la limpieza y suba el punto de congelación del agua.
3. El aceite del motor es vital para el funcionamiento del mismo, de ahí que se encuentre en perfecto estado, al máximo nivel indicado en la varilla y sea el recomendado por el fabricante. No se deben mezclar aceites que no tengan las mismas especificaciones técnicas. En caso de tener que sustituirlo, el vaciado se realizará con el motor caliente para aprovechar su fluidez. Esta operación se realizará en un centro especializado, pues no se deben almacenar ni verter productos contaminantes.
4. La batería es un elemento imprescindible en nuestro vehículo. No sólo sirve para arrancar, también puede ser nuestro almacén de energía en caso de que nos encontremos con alguna desagradable sorpresa. Nos servirá para alimentar una lámpara, una emisora, un teléfono móvil…Es importante comprobar el nivel de electrolito, su densidad y la correcta limpieza de los bornes. El contacto debe ser perfecto, por lo que verificaremos que los bornes se encuentren bien apretados y recubiertos con una fina capa de vaselina para evitar la sulfatación. En caso de tener que rellenar los vasos, se hará siempre con agua destilada sin sobrepasar el nivel máximo.
5. Líquido de frenos. Es el responsable de poner en contacto nuestro pedal con las zapatas o pastillas del sistema para detener el vehículo. Debe encontrarse en el nivel indicado por el fabricante. Si es necesario rellenar, siempre con uno de las mismas especificaciones.
6. Filtro del aire. Es el responsable de que no lleguen impurezas al sistema de admisión. De su buen estado depende que el motor "respire" como debe, por lo que es conveniente llevarlo en perfecto estado. Si es necesario sustituirlo y no disponemos de uno nuevo, podemos limpiarlo con aire comprimido en una estación de servicio.
7. Neumáticos. Ya conocéis su importancia y seguro que habéis experimentado alguna situación desagradable por culpa de algún pinchazo. Es imprescindible que se encuentren en buen estado, con dibujo suficiente (más de 2 milímetros) y a la presión recomendada por el fabricante. A la hora de salir de excursión por campo, es preferible subir unas décimas la presión, con el fin de evitar pinchazos o desllantar.
8. Correas. Las correas son las encargadas de transmitir el movimiento desde el cigüeñal a los diversos dispositivos mecánicos auxiliares, como el compresor del aire acondicionado, bomba de agua, alternador, etc. Es conveniente comprobar la tensión y su estado.
- La limpieza en general es fundamental para el buen funcionamiento de todos los componentes mecánicos. El barro suele incrustarse en la parte inferior del vehículo y puede dificultar el movimiento de algunos componentes. Además, mantiene la humedad con facilidad, por lo que contribuye a acelerar la corrosión de las partes metálicas. Una medida eficaz es limpiar el coche en una estación de servicio dotada con pistolas de agua a alta presión y, a ser posible, con agua caliente.
- La suspensión es vital para el comportamiento del vehículo, dentro y fuera de carretera. De su estado depende la seguridad de los ocupantes, por lo que aseguraremos que el sistema de suspensiones se encuentra en perfecto estado. Los todo-terreno actuales utilizan diferentes sistemas de suspensión (ejes rígidos, McPherson, independientes, semiindependientes, neumáticos), por lo que también se sirven de diferentes dispositivos de amortiguación: ballestas, muelles, conjuntos neumáticos, amortiguadores hidráulicos, etc.
- La iluminación es muy importante. Aunque siempre procuraremos realizar las salidas por campo aprovechando al máximo la luz solar, es posible que en alguna ocasión nos encontremos con la necesidad de circular de noche. Por ello es muy importante disponer de un equipo de iluminación potente, en buen estado. Una solución para evitar la entrada de suciedad en los grupos ópticos es aplicar una fina capa de silicona que selle los capuchones protectores de las bombillas. De esta forma evitaremos la humedad y el deterioro prematuro de las parábolas.
-Seguridad
No hace falta recordar que la seguridad es un aspecto esencial tanto en carretera como cuando circulamos por campo. Es imprescindible conocer nuestras condiciones y las del vehículo para no sobrepasar los límites en ningún momento.
También es muy importante actuar siempre con conciencia y sentido común, evitando cualquier tipo de imprudencia, aprovechando las horas de luz solar y procurando conocer la previsión meteorológica. De esta forma evitaremos tomar riesgos innecesarios.
Procuraremos circular siempre en grupos, con un mínimo de dos coches (preferiblemente tres o cuatro), pero no más de cinco. Cuando las caravanas son muy numerosas, se producen retrasos excesivos, situaciones de nerviosismo y algunos desmanes. Cuando hay que hacer un cambio de sentido en zonas estrechas, también se pueden plantear dificultades por culpa de un grupo muy numeroso.
Es importante mantener una distancia prudencial con el coche precedente y señalizar todas las maniobras con antelación.
Hay que asegurar la carga y distribuirla de forma racional en el maletero y en el piso del suelo. Unas cinchas con trinquete o unos pulpos permitirán fijar el equipaje sin que se mueva y provoque daños.
Resulta aconsejable llevar un equipo de emergencia que nos permita salir airosos de cualquier situación. Conviene llevar una caja de herramientas completa en la que no deben faltar destornilladores, alicates, llaves planas, llave inglesa, martillo, además de cinta aislante, alambre, bridas de plástico, pala, sierra o hacha, guantes, navaja, mechero, etc. La ropa de abrigo no debe faltar. Nunca se sabe lo que puede pasar e, incluso en verano, las temperaturas nocturnas pueden bajar más de lo esperado.
Tampoco debe faltar comida y agua. Los alimentos envasados al vacío y las latas pueden ser de gran ayuda en momentos de necesidad. También el chocolate y los frutos secos pueden contribuir a mejorar "el estado de ánimo".
Para situaciones de apuro en las que haya que efectuar una reparación mecánica en el campo, es recomendable disponer de una lona protectora o un plástico de grandes dimensiones que se colocará bajo el coche para evitar que nos manchemos y que se nos pierdan parte de los componentes que tengamos que desmontar.
Un spray reparapinchazos puede venir muy bien, así como una bomba para inflar neumáticos o un pequeño compresor eléctrico y un manómetro para verificar la presión.
Las comunicaciones no deben fallar, así que una emisora de banda ciudadana o unos "walkie-talkie" resultan muy prácticos. El teléfono móvil también es un elemento decisivo para aumentar la seguridad en las excursiones, aunque a veces la señal llega con dificultad a algunas zonas.
Por supuesto, un mapa detallado y un rutómetro resultan imprescindibles para poder efectuar la excursión con garantías de éxito.
Si además disponemos de un sistema de navegación GPS que nos ayude a conocer la posición exacta del vehículo en cada momento, mejor todavía. Así podremos verificar que nos encontramos en el punto correcto y podremos seguir la ruta con mayor precisión. Hoy en día existe gran variedad de estos dispositivos, desde precios muy asequibles y con diferentes características técnicas. Pueden ir conectados con un ordenador, al que previamente se le ha instalado la cartografía digital, de manera que funcionan como un navegador convencional dibujando la trayectoria solicitada por el usuario.
Si no queremos hacer un gran desembolso, será suficiente con un GPS básico que nos informe de las coordenadas en las que nos encontramos. Este dispositivo resulta primordial para solicitar ayuda en caso de algún problema grave, pues se podrá informar a las autoridades de la posición exacta en la que nos encontramos.
Una linterna y pilas son imprescindibles, así como un botiquín de primeros auxilios con desinfectantes. Una opción recomendable son los focos portátiles conectables al encendedor del coche, que proporcionan una potente luz y "tiran" directamente de la energía de la batería.
En situaciones de apuro nos será de bastante utilidad una lona o plástico de grandes dimensiones, que nos servirá para poner bajo el coche si tenemos que desmontar algún componente. De esta forma no nos mancharemos y evitaremos que se nos pierdan pequeñas piezas.

Volver