04/08/2010 |
Notas Técnicas
NO ACELERAR ANTES DE APAGAR EL MOTOR

Algunas personas tienen por costumbre dar una acelerada al motor en vacío, para luego detenerlo. El inconveniente de ésta, es que al acelerar se introduce en los cilindros una cantidad de combustible que no se quemará y pasará al carter contaminando el aceite y “lavando” las paredes de los mismos, quedando sin lubricación para la próxima puesta en marcha, con el consiguiente desgaste de estos, aros y pistones. Además, el combustible "crudo" luego saldrá por el escape dañando el catalizador.

Nota aparte merece el tema en motores "turbocomprimidos" o turbo (diesel en gral.), ya que el eje de la turbina encargada de generar presión de aire a la admisión, se lubrica y refrigera con el aceite del motor, trabaja entre 120.000 a 150.000 R.P.M. y a una temperatura en torno a los 1.000 ºC; y si cortamos repentinamente el flujo del lubricante/refrigerante cuando apagamos el motor, el efecto es desvastador, ya que por inercia seguirá girando aproximadamente un minuto. Las estadísticas dicen que la vida útil del turbo puede disminuir hasta un 15%.

La recomendación es que debemos dejar encendido el motor durante al menos un minuto al ralentí antes de apagarlo, para que se estabilice la temperatura y en los turbocomprimidos darle tiempo a la turbina que reduzca la velocidad bien lubricada.
 


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